¿Qué creemos?
Esta es nuestra declaración doctrinal: lo que enseñamos, cómo adoramos y por qué nos llamamos simplemente "Iglesia de Cristo".
¿Quiénes somos?
Somos un grupo de personas que hemos obedecido de corazón el evangelio de Jesucristo (Romanos 6:16-17) y que, por eso, nos llamamos simplemente "cristianos" — el nombre que la Biblia usa para los discípulos de Cristo (Hechos 11:26; 1 Pedro 4:16). No usamos nombres de hombres para identificarnos, porque pertenecemos al cuerpo de Cristo, que es Su Iglesia (Colosenses 1:18, 24), y buscamos servir y adorar a Dios tal como Su Palabra nos enseña (Juan 4:23-24).
Nuestra autoridad: la Biblia
La Biblia es nuestra única regla de fe y práctica. Creemos que Dios, a través de las Escrituras inspiradas, nos ha dado todo lo necesario para la vida y la piedad (2 Pedro 1:3; 2 Timoteo 3:16-17). Por eso procuramos hablar donde la Biblia habla y callar donde ella calla, evitando añadir tradiciones humanas a lo que Dios ya estableció (Mateo 15:9; Colosenses 3:17).
Nuestra adoración
Buscamos adorar a Dios en espíritu y en verdad (Juan 4:24), siguiendo el patrón que encontramos en el Nuevo Testamento. Cada domingo, nuestro servicio incluye:
- · Cánticos de alabanza, a capela, sin instrumentos musicales, por no encontrar autorización para ellos en el Nuevo Testamento (Efesios 5:19; Colosenses 3:16).
- · Oración (1 Timoteo 2:8; 1 Tesalonicenses 5:17).
- · Predicación de la Palabra, procurando siempre citar libro, capítulo y versículo (2 Timoteo 4:2; 2 Timoteo 2:15).
- · La Santa Cena, cada primer día de la semana (Hechos 20:7; 1 Corintios 11:23-26).
- · La ofrenda, dada conforme cada uno ha prosperado (1 Corintios 16:1-2).
El plan de salvación
Creemos que para ser salvo y añadido a la Iglesia del Señor, una persona necesita:
- 1. Oír el evangelio (Romanos 10:17).
- 2. Creer en Cristo como Hijo de Dios (Juan 8:24; Hechos 8:12).
- 3. Arrepentirse de sus pecados (Hechos 3:19; 17:30).
- 4. Confesar a Cristo como Hijo de Dios (Romanos 10:9-10; Hechos 8:37).
- 5. Ser bautizado para el perdón de los pecados (Hechos 2:38; 22:16).
- 6. Vivir fiel hasta el fin (Apocalipsis 2:10; Mateo 24:13).
La organización de la Iglesia
En el Nuevo Testamento, Cristo es la cabeza de la Iglesia (Efesios 1:22-23); cada congregación local es servida por ancianos —también llamados obispos o pastores— que velan por las almas de los hermanos (Hechos 20:28; 1 Timoteo 3:1-7), por diáconos que sirven en las necesidades prácticas (Filipenses 1:1; 1 Timoteo 3:8-13), y por predicadores o evangelistas encargados de anunciar la Palabra (2 Timoteo 4:2). Todos los demás miembros son simplemente cristianos, parte del cuerpo de Cristo (Hechos 2:47).
Una invitación
Te invitamos a visitarnos, conocer cómo adoramos y estudiar la Biblia junto a nosotros. Nuestra puerta está abierta para ti.
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